lunes, 4 de junio de 2012

EL PAGO POR CIRCULAR POR AUTOVÍAS, CADA VEZ MÁS CERCA

 
Aunque muchos de nosotros estemos convencidos de que el previsto pago por usar las autovías en España es un invento moderno, la cosa viene de antiguo, al menos desde los tiempos en que Magdalena Álvarez estaba al frente del Ministerio de Fomento. Y allí estaba también el expediente sobre la mesa de trabajo de los máximos responsables de este Ministerio, donde se barajaba la posibilidad de cobrar por circular en las autovías libres de peaje. Es lo que ahora se conoce como tarificación de las infraestructuras, y consiste en evolucionar el modelo que nos ha regido hasta ahora, que permite que la mayor parte de las inversiones se financien con impuestos, a otro en el que sean los usuarios de las vías los que sufraguen su mantenimiento. Cuando se estudiaba esta posibilidad no existía la crisis que acucia a las arcas públicas, y por otra paqrte siempre se tuvo muy presente la capacidad de movilización del sector del transporte de mercancías, completamente contrario a la imposición de estos pagos por uso y que ya avisó de su oposición frontal en cuanto se conoció la intención del Ministerio.
 
Ahora la necesidad de dinero nos ha cambiado la vida y no son pocas las empresas del sector del transporte por carretera y de la construcción que están con el agua al cuello, por lo que el actual Ejecutivo ha vuelto a hacer números. Para empezar, los responsables de la idea han empezado a diseñar un mecanismo capaz de hacer compatible el cobro de peajes baratos y cuya recaudación permita seguir conservando la red en buen estado, al tiempo que mantener la paz con el sector del transporte. El hecho de que este asunto estuviera la semana pasada incluido en el orden del día de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, que es la antesala del Consejo de Ministros, debemos entenderlo como que el tema está muy avanzado, pero en ningún caso prever que entre en vigor en poco tiempo. La medida supondría unas importantes inversiones técnicas, como la instalación de un sistema de dispositivos en las distintas autovías que no podrían estar operativos antes de un año, y al mismo tiempo capacidad para recaudar dinero suficiente como para no descuidar la conservación y mantenimiento de estas carreteras, que está alrededor de 900 millones de euros anuales.
 
Las mayores constructoras del país lanzaron el año pasado una propuesta por la que el Gobierno podría disponer de 1.800 millones al año cobrando en las autovías a los vehículos pesados 10 céntimos por kilómetro y a los ligeros 4,5 céntimos por kilómetro, pero solo en los trayectos de largo recorrido. Otros cálculos elevan esta recaudación hasta los 3.000 millones de euros anuales. Evidentemente, todo dependerá de las tarifas que se apliquen finalmente que, sean como sean, irán acompañadas de bonos especiales para viajeros habituales. Las fuentes consultadas coinciden en señalar que se implantará de manera progresiva, ya que, además de la instalación de los pórticos necesarios en la red viaria, los automóviles deberán llevar pegatinas u otros dispositivos identificativos. Nuestro país cuenta con una red de 3.300 kilómetros de autopistas de pago y 15.600 kilómetros de autovías con acceso gratuito para toda clase de vehículos. Esta situación no se da en países vecinos como Portugal, Francia o Italia y en esa diferencia reside el interés del Gobierno.
 
Lo queramos o no, por aquello de que España debe adaptarse cuanto antes a las directrices europeas también en este apartado, lo cierto es que somos uno de los pocos países que no aplican este peaje a los camioneros que circulan por su red estatal, por lo que desde el sector privado y una parte del Ejecutivo se muestran convencidos de que tarde o temprano la Euroviñeta para el transporte de mercancías entrará en vigor bajo el argumento de que es una recomendación que llega directamente desde Bruselas. Hasta ahora, la directiva de la Euroviñeta prevé la aplicación voluntaria por parte de los Estados de la Unión Europea de una tasa a los vehículos a partir de 3,5 toneladas, como compensación por su mayor efecto contaminante. Solo como ejemplo de lo que supone este impuesto en Alemania, los ingresos representan nada menos que 5.000 millones de euros al año, que es el resultado de la aplicación de este peaje en el 100 % por 100 % de su red viaria de alta capacidad.

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Domingo, 3 de junio de 2012.



sábado, 12 de mayo de 2012

PRONTO TENDREMOS QUE PAGAR POR CIRCULAR POR LAS CARRETERAS

 
Aunque de sobra conocemos cómo se las gasta el Gobierno con respecto a las medidas que suele tomar, especialmente los viernes, por el momento parece que el globo sonda enviado hace unos días y firmado por nada menos que el secretario general de Carreteras, dependiente éste del Ministerio de Fomento, anunciando que las autovías, más concretamente su mantenimiento, lo deberemos de pagar quienes las usamos, no crean ustedes que ha caído en saco roto y que se ha tratado de un exceso verbal del que no debemos preocuparnos, porque se equivocan. El dardo envenenado que se ha enviado a los conductores, sean o no usuarios de estas vías, estamos convencidos de que no pasará mucho tiempo sin que sea implantado y, consecuentemente, nos pasen factura en la cuenta bancaria que tienen controlada y sin necesidad de permiso previo. De hecho, de lo que se trata en estos momentos es de conseguir que el sablazo sea asumible por nuestros ya depauperados bolsillos, porque de intentar parar la decisión que está punto de ser aprobada y anunciada cualquier viernes de cualquier mes del año, nada de nada.




Como hemos tenido oportunidad de repetir una y mil veces, los propietarios de vehículos representamos una fuente de ingresos segura, inmediata y que demanda poca atención, ya que se trata sencillamente de gravar directamente el combustible, por ejemplo, y pronto las carreteras que usamos para desplazarnos. En cuanto a si es legal la futura decisión que nos exigirá que abonemos lo que hace años que se pagó y que además se pudieron realizar con fondos provenientes de la Unión Europea, la verdad es que sabemos poco. Y el Gobierno tampoco debe tenerlas todas consigo cuando, una vez más, ha utilizado el chisme y a sus habituales correveidiles mediáticos, para que nos enteremos de una decisión que se asegura, sin embargo, no ha salido de La Moncloa, pero que está ahí y firmada por un alto cargo. Por lo tanto, dispongámonos a pagar religiosamente lo que se nos exija antes de que alguien nos recuerde por enésima vez que se trata solo de aportar unos euros de nada a cambio de un mejor cuidado y mantenimiento de la red vial española.



Lo que ocurre es que, por si nuestros hombres y mujeres del Gobierno no han caído en la cuenta, a los propietarios de vehículos se nos viene apretando el cinturón desde todos los puntos que legalmente se puede. El combustible es uno de ellos, pero no debemos obviar que también recaudan del sello municipal, que para eso los municipios se las han arreglado para aumentar la cuota anual de manera significativa; de los aparcamientos en superficie, de las sanciones de tráfico en carretera y en ciudad, de las pólizas de seguros, de los talleres en general, de los repuestos… La ansiosa e insensible máquina del Estado, como ya hemos dicho, ha visto en el coche una excepcional y extraordinaria fuente de ingresos y quizá lo de menos acabe siendo pagar por circular por las autovías.



Por cierto, que si finalmente toman esta decisión, lo que puede ocurrir, sobre todo si evitan generalizar y solo pagan los que realmente hagan uso de estas vías de doble sentido, es que las carreteras secundarias asuman un tráfico desproporcionado y muy peligroso para su capacidad, puesto que es de suponer que serán muchos los usuarios que huyan del pago de todas las formas posibles. Una de ellas es precisamente la de volver a las carreteras de un solo carril, con lo que esto representa, ya que estamos seguros de que acabará influyendo en la seguridad de todos. Por el momento, si deciden que solo debe pagar el que circule por ellas, la cosa puede acabar siendo un caos; si somos todos, es evidente que, una vez que tengamos que pagar la usemos o no, la circulación seguirá como está ahora.

viernes, 4 de mayo de 2012

LA EVOLUCIÓN DEL SEGURO DEL AUTOMÓVIL FRENTE A LA CRISIS

Por los datos que analizamos de un reciente estudio firmado por técnicos, a la hora de escoger la póliza de seguros idónea para nuestro vehículo, sólo el 28 por 100 de los automovilistas andaluces nos decantaríamos por una cobertura de las conocidas como de a todo riesgo. Este dato ha sido recopilado por un comparador independiente de pólizas de y nos informa de que este porcentaje sitúa a nuestra comunidad casi seis puntos por debajo de la media española, lo que coloca a Andalucía como la comunidad autónoma de la península donde este tipo de pólizas tiene menos aceptación. Solo Ceuta, Melilla y Canarias registran unos índices más bajos y quizás se deba a que los recorridos, limitados por la propia orografía y tamaño de estas ciudades, son significativamente más cortos.
 
Contrastando estos datos con otros indicadores, como es el caso de la renta anual por individuo en Andalucía o nuestros índices de siniestralidad, la antepenúltima posición que ocupa en nivel de ingresos -sólo por encima de Castilla-La Mancha y Extremadura- guardaría relación directa con el escaso interés de sus conductores por unas pólizas que representan un mayor desembolso económico. En cuanto al número de accidentes, los automovilistas andaluces nos situamos ligeramente por debajo de la media nacional, lo cual puede contribuir a extender la sensación general de que un seguro a terceros es cobertura suficiente para nuestros vehículos. Los datos por provincias muestran, sin embargo, algunas marcadas diferencias. Así, Córdoba, con un 31,47 %; Granada, con un 30,88 %, y Málaga, con un 30,14 %, son las únicas con un porcentaje superior al 30 % de interesados, casi seis puntos por delante de Huelva, que tiene un 25,85 %, y Cádiz, con un 24,07 %, que son las provincias con los índices más bajos. Cádiz, en concreto, es la tercera provincia de España con menos interés por las pólizas a todo riesgo. En la zona media de la comunidad se encuentran Jaén, Sevilla y Almería, con unos porcentajes respectivos del 28,39 %, 28,81 % y 27,99 %, respectivamente.
 
Los datos contrastados para la realización de este estudio sitúan a Andalucía como la comunidad autónoma de la península donde los seguros a todo riesgo tienen una menor aceptación. Como ya hemos dicho, tan solo Ceuta, Melilla y Canarias muestran índices más bajos. Tal y como señalan los técnicos que han confeccionado este estudio, es posible que el alto coste de las pólizas a todo riesgo sea un factor determinante de su escasa popularidad dentro de Andalucía. No obstante, aseguran que utilizar un comparador de seguros independiente antes de elegir la mejor cobertura para nuestro vehículo puede darnos muchas sorpresas en este campo, ya que algunos de ellos permiten ahorrar hasta 500 euros al contratar una póliza. De hecho, están convencidos de que si los automovilistas se acostumbraran a utilizar estos comparadores, el número de contrataciones de pólizas a todo riesgo subiría de manera notable, ya que informan al consumidor y le enseñan cómo ahorrar.
 
Evidentemente, malos tiempos corren también para las compañías de seguros, y de rechazo para todo el colectivo de automovilistas, ya que se han visto obligadas las primeras a reducir sensiblemente el precio de las pólizas, al tiempo que aumenta imparable el número de vehículos que circulan por nuestras carreteras carentes de cobertura legal alguna. Si hasta ahora la Dirección General de Tráfico ha patrocinado controles aleatorios en busca de este tipo de usuarios, estamos convencidos de que a no tardar se controlarán muchos más en forma de campañas concretas. Si a esto le sumamos el hecho de que el descenso de asistencias a las estaciones de inspección técnica de vehículos ha aumentado de manera importante, el panorama desde luego que no es nada tranquilizador y muy peligroso. La falta de trabajo y la dependencia que muchos de los parados tienen de su vehículo, no solo les ha obligado a delinquir no aceptando las exigencias sobre seguros y revisiones técnicas, sino que también ha aumentado el número de los que huyen del surtidor sin pagar el repostaje.

lunes, 16 de abril de 2012

LAS CARRETERAS ESPAÑOLAS A EXAMEN


Tras tres meses de trabajo de campo, en los que un equipo de evaluadores especializado en carreteras ha recorrido las carreteras españolas y han tomado datos de su estado de conservación, la Asociación Española de la Carretera ha dado a conocer los resultados de su estudio. Sin duda, existía expectación por parte de colectivos y de empresarios del sector del transporte por saber en qué vías de comunicación se desenvuelven. Y no han sido defraudados, ya que el estudio pone nota al estado de la salud de las infraestructuras viarias y cuantifica las necesidades de reposición de sus elementos más significativos, es decir, firmes, señalización vertical y horizontal, barreras de contención, balizamiento e iluminación.

Los técnicos han recorrido, examinado y calificado nada menos que unos 3.600 tramos de carretera de 100 metros cada uno, seleccionados al azar tanto en la red de carreteras del Estado como en la red dependiente de las comunidades autónomas. En total, 3,6 millones de metros cuadrados de pavimento, 3.600 señales verticales de código, 1.000 kilómetros de marcas viales, 150.000 metros de barreras de contención y 15.000 elementos de balizamiento. De lo que nos han dicho y de lo que han dejado datos, se deduce que la situación en la mayoría de las grandes vías de comunicación que vertebran el país pasa por su peor momento. Y ante una realidad tan preocupante por cómo están, se une ahora la crisis económica que padecemos y que ha obligado al Gobierno a reducir significativamente la inversión económica prevista. Por lo tanto, si sabemos que el deterioro de las carreteras viene dado por su uso y por su edad, añádanles ustedes el parón en las inversiones que se ha previsto por Fomento, que estos técnicos entienden que en algunas de nuestras vías la recuperación será muy complicada, y que la consecuencia inmediata será que, cuando quieran echar mano, costará menos hacerla nueva.

Destacan los profesionales responsables del estudio que el estado de la señalización y de las biondas que delimitan los laterales y los propios carriles en las autovías y autopistas, no están ni mucho menos en buen estado y que existe relación directa entre la accidentalidad y sus consecuencias, que podían reducirse si se actualizara la señalización y se repararan los límites de los quitamiedos. Este detalle es cierto que es de sobra conocido por parte de los usuarios y denunciado en cientos de ocasiones, pero se mantiene activo y participando en muchos de los accidentes que se registran a lo largo del año. Y precisamente se trata de una de las quejas más compartidas entre los conductores, es decir, que el Gobierno no dedique el importe de las sanciones económicas que pagamos los usuarios a la reparación y la modernización de nuestras vías de comunicación. El Estado, no obstante, juega con ventaja en asunto de tanta trascendencia, ya que con que solo coloque un cartel informativo en el que podamos leer que la vía está en mal estado, al que se le añade una limitación de velocidad, su responsabilidad está cubierta. Nosotros no, nosotros dependemos de infinidad de parámetros, aunque destaca por encima de todos la falta de costumbre que tenemos de aceptar las limitaciones que nos llegan impuestas por Tráfico.

En definitiva, que este estudio sobre el estado de nuestras carreteras no nos descubre nada que no sepamos, pero al menos sirve de elemento imprescindible para aproximarse al Estado con datos fiables desde los que reclamar más atención. Si de verdad quieren reducir la tasa de accidentalidad actual, el primer paso no siempre debería ser el de aumentar los controles de velocidad o cualquier otro; además, aumentar el nivel de calidad de las carreteras también resultaría beneficioso para la reducción que se desea. Y si no tienen previsto tomar decisiones tan justificadas, que guarden silencio y vayan con la mentira a otra parte.